Los cereales de desayuno que vienen en caja de cartón son una de las opciones más habituales para la primera comida del día, ya sea por la comodidad que suponen o por las propiedades "saludables" que nos dicen que tienen, sobre todo las versiones no enfocadas a los niños, que suelen tener menos azúcar y grasa, y hasta ser integrales.
Sin embargo, este tipo de productos tiene muchos inconvenientes, tantos como para no entrar en la categoría de alimentos sanos, o ni siquiera en la de alimentos, a pesar de venderse incluso versiones ecológicas en herbolarios. Hay sobradas razones para no tomar cereales de desayuno. Aquí tienes algunas de ellas:
A pesar de parecer un alimento "natural", son un producto altamente procesado. Para hacer los copos y las otras formas en las que se presentan se utiliza el método de extrusión, que implica altas temperaturas y presiones, y es tan agresivo para los granos de cereal que desnaturaliza completamente sus proteínas y las vuelve neurotóxicas y alergénicas¹. También desnaturaliza sus ácidos grasos.
Esto hace que las versiones integrales de este tipo de cereales procesados sean todavía más tóxicas, porque al estar fabricadas con cereales integrales, contienen más proteínas y más ácidos grasos.
Aunque es posible que algunos tipos de cereales no pasen por este proceso de extrusión, como los de tipo muesli o hinchados, el proceso industrial al que se someten no es el adecuado para maximizar la digestibilidad y la biodisponibilidad de nutrientes.
La densidad en nutrientes (contenido de nutrientes por caloría) de los cereales en su forma natural, no procesada, ya es de por sí inferior a la de otros grupos de alimentos, aunque aceptable si no se abusa de ellos. Pero al pasar por este procesamiento la densidad nutricional se vuelve mucho menor, pues el proceso de fabricación también destruye gran cantidad de nutrientes ¿te suena el concepto de "calorías vacías"?
Además, los cereales integrales sin preparar adecuadamente contienen grandes cantidades de ácido fítico, un antinutriente que se une en el tubo digestivo a minerales como el calcio, hierro, magnesio y zinc. El ácido fítico se encuentra en la cáscara de los cereales, es decir, en el salvado. Algunos de los cereales de desayuno más "sanos", tipo All Bran, se basan exclusivamente en el salvado, por lo que es de suponer que contendrán grandes cantidades de ácido fítico, con gran poder desmineralizante.
Este tipo de cereales, sobre todo los orientados a los niños, pero también los demás, suele contener cantidades industriales de azúcares, muchos de ellos refinados, que sólo son calorías vacías.
El azúcar figura en la lista de ingredientes como azúcar, miel, jarabe de azúcar, de glucosa o de fructosa, sirope de maíz, sirope de arroz, sirope de lo que sea, maltodextrina, malta de cebada, y en general cualquier cosa que acabe en -osa (sacarosa, glucosa, maltosa, dextrosa, etc).
A menudo contienen distintos tipos de estos ingredientes que son básicamente azúcar, dando la impresión al leer la etiqueta de que el contenido de azúcar no es tan grande, porque así no tienen que ponerlo como primer ingrediente, cuando si sumamos la cantidad de azúcares distintos que lleva, seguramente el azúcar sí sería el ingrediente principal, que tendría que figurar el primero.
Esto es sólo un truco para vender más porque mucha gente que se molesta en leer las etiquetas no compraría unos cereales que llevan más azúcar que cereales. Y los que no tienen tanto azúcar, como los Corn Flakes, suelen tener gran cantidad de almidón, que tiene un índice glucémico muy elevado.
La mayoría se basan en maíz y trigo, y algunos contienen soja. Estas son cosechas muy manipuladas genéticamente. Aún no se ha demostrado la inocuidad a largo plazo de los alimentos transgénicos, no lo han considerado necesario para introducirlos en nuestros campos y en nuestros supermercados.
Pero cada vez hay más evidencias de que pueden ser peligrosos, en estudios con escalofriantes resultados, como este. Además, las cosechas transgénicas contienen más cantidad de pesticidas, y más peligrosos².
Para intentar reemplazar los nutrientes perdidos, añaden vitaminas sintéticas y aisladas, que el cuerpo no puede asimilar del mismo modo que cuando se encuentran en los alimentos, en su versión completa y natural, ya que los nutrientes trabajan conjuntamente con multitud de componentes y cofactores.
Es más, se ha demostrado que en muchos casos estas versiones sintéticas, fuera de su contexto natural, tienen efectos adversos para el organismo. Esto puede deberse a por su propia naturaleza, como es el caso de las vitaminas sintéticas A, D y E, que directamente son perjudiciales³, o por el peligro que supone su exceso o su proporción incorrecta con otros nutrientes. En este meta-análisis de 68 estudios se encontraron evidencias de que la suplementación con algunas vitaminas antioxidantes ¡incrementaba la mortalidad!
Esta no es una razón nutricional, pero realmente son uno de los productos con los que la industria alimentaria obtiene más beneficio. Piensa en el precio del paquete de "cereales" comparado con el precio irrisorio del puñado de cereales del que está hecho, pues las cajas son grandes para la cantidad que contienen. Además, esta ya incluye gran cantidad de aire en algunos casos, como en los cereales inflados tipo Smacks o Krispies.
Los cereales han sido tradicionalmente "comida de pobres", por ser baratos y por haber opciones nutricionalmente muy superiores. ¿Y ahora vamos a pagar por ellos como por otros alimentos con mucho más valor? Además, aparte del tema económico, muchos se venden como alimento saludable y como hemos visto, difieren mucho de serlo. Cosas de la publicidad. Estas empresas también han tenido mucho que ver con la situación de los cereales en la base de las pirámides alimentarias. ¡Hasta sale el paquete de cereales en muchas de ellas!
Estos productos suelen presumir de ser "bajos en grasas", y eso unido a la "grasafobia" que nos han metido en la cabeza y que sigue en las cabezas de muchos, a pesar de toda la evidencia aplastante de lo contrario, hace que además muchos adultos los tomen con leche desnatada. Así, su desayuno será totalmente carente de grasas, que el organismo necesita para sí mismo y para absorber correctamente muchos nutrientes.

Puedes desayunar restos de la cena anterior ¿quién dijo que el desayuno tenía que ser un tipo de comida distinta?
Otra opción rápida, socorrida y muy nutritiva son los huevos en todas sus versiones, o el yogur con fruta. También puedes hacer batidos con fruta, yogur o leche, nata fresca, etc.
Si quieres desayunar cereales, puedes tomar tostadas de pan integral de masa madre, con mantequilla. Otra opción muy buena es comprar copos de avena, que no están extrusionados, preferentemente los que no pone "suaves", u otros cereales de grano entero, remojarlos la noche anterior en agua con una cucharada de yogur, suero, o zumo de limón (esto crea un medio ácido que neutraliza antinutrientes y los hace más digestivos), cocinarlos unos minutos en ese agua la mañana siguiente con una pizca de sal hasta que estén tiernos (puedes hacer para varios días y recalentar con un poco de agua), y añadir mantequilla y algún endulzante natural y/o pasas, frutos secos, canela, coco rallado, fruta fresca, cacao... ¡lo que te guste! Y mejor si lo acompañas de alguna proteína (huevos, jamón, queso, etc.) ¡que aproveche!
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