¿Es posible beber demasiada agua? Si crees que hay que beber mucha, pero mucha agua, aunque no tengas sed, porque estás en continuo peligro de deshidratación, y para eliminar toxinas, que si no, se quedan ahí para siempre, o vas por la vida con una botella de agua siempre a mano y te la bebes aunque no te la pida el cuerpo, ¡este artículo es para ti!
Beber mucha agua es una recomendación generalizada de muchos médicos, nutricionistas, entrenadores, lo vemos en los anuncios y en las revistas... Varía la cantidad recomendada, a veces son 8 vasos al día, 2 litros, o un porcentaje determinado de tu peso, pero suelen coincidir en que no hay que llegar a tener sed, pues eso significa que YA estás deshidratándote. Pero beber demasiada agua, es decir, beber sin tener sed, puede producir problemas.
Alejarnos de la naturaleza al final es lo que nos aleja de la salud plena. Beber demasiada agua no sólo no tiene ningún beneficio demostrado, sino que puede ser muy perjudicial para la salud.
Realmente no tiene sentido que nos recomienden ignorar el mecanismo regulador de hidratación del cuerpo humano: la sed. Nos recomiendan ignorar un mecanismo complejo, perfectamente afinado, que ha hecho sobrevivir durante millones de años a los seres humanos, y lo sigue haciendo con los animales. Ningún animal bebe si no tiene sed. Los niños pequeños tampoco. Según lo que nos dicen ahora, estarían siempre deshidratados y tendrían muchos problemas de salud.
Es muy difícil tener problemas de deshidratación, habría que pasarlo realmente mal ignorando el mecanismo de la sed. La sed comienza antes de que la concentración de la sangre haya subido al 2%, mientras que los expertos consideran que la deshidratación comienza cuando la concentración de la sangre es por lo menos del 5%. Hoy en día es mucho más frecuente tener problemas de sobrehidratación por beber demasiada agua.
Está claro que el agua juega un papel muy importante en nuestro cuerpo. Pero eso no quiere decir que beber más agua de la que te pide el cuerpo sea mejor para la salud. Lo creas o no, no hay ninguna evidencia de que beber esa cantidad de agua tenga ningún beneficio.
Heinz Valtin, especialista del riñón en la Dartmouth Medical School, hizo un estudio para el American Journal of Physiology cuyo fin era saber si la recomendación de los 8 vasos de agua al día tenía algún fundamento médico o científico. Para ello hizo una revisión exhaustiva de los estudios existentes en publicaciones especializadas, utilizando numerosas bases de datos electrónicas. También consultó con nutricionistas y colegas especializados en el equilibrio hídrico del cuerpo. No encontró evidencia alguna. Nada.
Así que no hace falta llevar siempre una botella de agua a cuestas y beber sin llegar a tener sed. No es saludable beber al levantarse, al acostarse, antes de las comidas, etc. si no tienes sed. No es verdad que la orina oscura sea un indicador de deshidratación. La orina muy clara no indica una hidratación correcta, sino un estado de sobrehidratación. Escucha a tu cuerpo, sabe lo que hace. Hay multitud de factores que determinan las necesidades de agua de cada persona, por ejemplo:
el agua que contienen los alimentos que se ingieren (hay agua no sólo en las bebidas y alimentos líquidos, sino en casi todos los demás, en cantidades muy variables)
el nivel de actividad física
el clima en el que se vive, temperatura y humedad
el ritmo metabólico
No tiene sentido que la recomendación sea la misma para todos (o como mucho teniendo en cuenta el peso corporal) cuando esos factores pueden variar muchísimo de persona a persona.
Al ser el agua una sustancia aparentemente inocua, damos por hecho que, aunque beber de más no tenga ningún beneficio demostrado, su consumo en exceso no tiene porqué ser perjudicial. Nada más lejos de la realidad. En casos muy extremos se puede producir hasta la muerte (intoxicación por agua).
Un consumo dentro de lo recomendado (8 vasos, 2 litros...), en una persona sana y durante una temporada no muy larga puede que no tenga efectos perjudiciales, o que no se noten. Pero si este consumo se prolonga en el tiempo hasta convertirse en una costumbre, puede dar lugar a problemas crónicos de salud.
El agua del cuerpo no está en estado puro, los fluidos corporales son soluciones de unos minerales concretos, en forma de electrolitos, a unas concentraciones particulares.
Por eso si vamos al hospital con deshidratación nos ponen un suero isotónico, con unos 9 gramos de sal por litro. No nos inyectan agua pura, podría ser letal, pues para hidratarse correctamente se necesitan el agua y los minerales, especialmente el sodio, para mantener el equilibrio de electrolitos. En el interior de las células el fluido es rico en potasio, mientras que en el exterior de las mismas, es rico en sodio. El sodio extracelular y el potasio intracelular deben estar en equilibrio para que la célula mantenga su estructura.
Cuando bebemos gran cantidad de agua sin tener sed podemos diluir el contenido de sodio o provocar pérdida de sodio. Al caer la concentración de sodio del fluido extracelular, el agua entra en las células en un intento de restablecer el equilibrio para mantener su estructura. Esto se conoce como hiponatremia.
Mientras el cuerpo funcione bien y sea capaz de excretar el exceso de agua, a través de la orina principalmente, la hiponatremia puede ser leve. Pero hay casos en los que la capacidad de eliminar agua a través de la orina está reducida. Es el caso de algunas enfermedades, consumo de algunas drogas o medicamentos, y agotamiento físico prolongado, por ejemplo en atletas o gente que haga mucho ejercicio. Por eso el tándem ejercicio físico extenuante y consumo excesivo de agua es muy peligroso.
Algunos de los síntomas inmediatos de sobrehidratación son:
Dolores de cabeza
Cansancio
Insomnio y/o mala calidad del sueño
Menor claridad mental
Menor bienestar emocional
Manos y pies fríos
Baja temperatura corporal
Ganas frecuentes de orinar, incluso por la noche
En cualquier caso, aunque la hiponatremia sea leve, impide a las células funcionar de una manera óptima, entorpeciendo muchas de sus funciones, y sometiendo al cuerpo a un estrés innecesario.
Como dice el investigador de salud Matt Stone:
"Si tu orina es muy clara y tienes algunos problemas de salud como ansiedad, fatiga crónica, migrañas, etc. etc., deberías tratar por todos los medios de devolver algo de color a tu orina - incrementando, en efecto, la concentración de glucosa y electrolitos de tus células. No estoy hablando de deshidratación, sino de hidratación ideal."

A menudo se dice que beber agua fría incrementa el metabolismo. Esto es un error, pues se confunde el incremento de calorías que se consumen cuando se bebe agua fría (para calentarla) con un incremento del ritmo metabólico. En realidad, por las razones explicadas anteriormente, beber demasiada agua inhibe el metabolismo, ya que las células, al estar "inundadas", no están funcionando al cien por cien, y no están produciendo la cantidad de energía que tienen que producir.
Cuando las células no pueden producir la cantidad de energía que deberían estar produciendo, el cuerpo entra en modo "conservación de energía". Se produce un enlentecimiento metabólico, con el fin de gastar poca energía y reservar lo poco que hay para las funciones vitales más básicas. Hay también una reducción de la circulación periférica, con el fin de preservar un flujo sanguíneo adecuado hacia los órganos internos vitales. De ahí lo de las manos y pies fríos.
Estos procesos suponen un estrés para el cuerpo, con lo que éste activa una respuesta a través de las glándulas adrenales, que liberan un torrente de hormonas del estrés. Cuando se llega al agotamiento adrenal (muchos factores de la vida moderna contribuyen al mismo), las glándulas adrenales no pueden seguir produciendo la aldosterona necesaria para retener el sodio en la sangre, provocándose una caída de la tensión sanguínea. Si se sigue bebiendo agua en exceso, el problema se incrementa, pues se reduce aún más el sodio de la sangre, entrando en un círculo vicioso en el que se estresa aún más a las adrenales y al tiroides, cuyo funcionamiento va muy ligado al de las adrenales.
La reducción del ritmo metabólico no sólo implica una mayor tendencia al sobrepeso sino básicamente un entorpecimiento de todas y cada una de las funciones y procesos fisiológicos del cuerpo. Por tanto, un metabolismo enlentecido afecta a cosas como:
Digestión y tránsito intestinal - el estreñimiento es un síntoma muy común de un metabolismo lento
Regulación del azúcar en sangre
Calidad del sueño
Regularidad del ciclo menstrual y dolores premenstruales
Fertilidad
Nivel de energía
Estado de la piel, pelo y uñas
Temperatura corporal
Fuerza y masa muscular
etc.
Los problemas que se desarrollen dependerán de cada persona, pero sin duda no es algo a tomar a la ligera. Supone un detrimento importante en la salud de precisamente quienes se preocupan por su salud como para beber agua sin tener sed, algo no muy agradable.
Una de las razones para beber estas cantidades de agua recomendadas es sin duda "arrastrar" las toxinas que inundan nuestro cuerpo con agua pura, preferentemente de la que sale de una botella. Nos lo dicen entre otros los empresarios de agua mineral embotellada.
El cuerpo tiene, de forma natural, unos mecanismos de desintoxicación de lo más eficaces, que trabajan constantemente liberándonos de las toxinas que, es cierto, nos inundan. Pero asumir que para ayudarlo tenemos que ir en contra de sus mecanismos naturales, bebiendo sin tener sed, es afirmar que el cuerpo no es lo suficientemente inteligente como para cuidar de sí mismo.
Irónicamente, pero lógicamente también, la mejor manera de apoyar estos procesos naturales de desintoxicación es apoyar el metabolismo corporal para que todas las células produzcan la energía que necesitan para realizar todas las funciones para las que están diseñadas, entre otras, la función de limpieza de toxinas.
Así que bebiendo estas grandes cantidades de agua que reducen nuestro metabolismo y entorpecen el funcionamiento de los procesos naturales lo que hacemos es ¡entorpecer el proceso de desintoxicación natural!. No estás limpiando tu cuerpo, sino todo lo contrario. Tu cuerpo sabe limpiarse solo si no lo entorpeces. Procura también exponerte al menor número de toxinas que puedas en tu comida, bebida y aire que respiras, toma el sol, controla el estrés y trata de ser feliz.
Espero que haya quedado claro que la mejor forma de hidratarse es escuchando al cuerpo, es decir, bebiendo si sólo si se tiene sed. Bebe lo necesario para calmar tu sed, no para limpiarte de toxinas. Lo mejor es beber sólo un poco, esperar un par de minutos y beber más si se sigue teniendo sed.
¿Y qué beber? En el contexto de una persona metabólicamente muy sana y con una dieta variada con suficientes sales y azúcares (que no tienen porqué ser refinados, de hecho, mucho mejor si no lo son), no hay problema si se bebe agua pura.
Pero en el caso de un metabolismo no tan bueno, es mejor hidratarse con bebidas más eficaces que el agua, que contengan las sales y azúcares que el cuerpo necesita para hidratarse correctamente. Las bebidas que se utilizan en el tercer mundo para crisis de hidratación suelen ser agua con sal y azúcar, ya que sin la sal y el azúcar, el agua sola puede exacerbar la deshidratación con consecuencias a veces fatales.
Por tanto, cualquier mezcla de agua con algún tipo de azúcar y sal será mucho mejor hidratante que el agua pura. Puede ser agua con un poco de zumo y un poquito de sal sin refinar. O leche con miel y una pizca de sal. O una receta casera de bebida isotónica, en internet hay muchas.
Ah, y no bebas mucha agua en las comidas, porque eso diluirá el ácido clorhídrico del estómago dificultando la digestión.
http://geiselmed.dartmouth.edu/news/2002_h2/08aug2002_water.shtml
http://www.snopes.com/medical/myths/8glasses.asp
http://180degreehealth.com/how-much-water-should-you-drink/
https://theweek.com/articles/460728/where-did-8glassesofwateraday-myth-come-from
https://elpais.com/elpais/2015/08/27/ciencia/1440668628_948933.html
Cleansed: Exposing the Lies and Dangers of the Cleansing Fad. Joey Lott
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