10 beneficios de la gelatina que no te querrás perder

La gelatina es una sustancia semisólida, incolora, translúcida, quebradiza e insípida, mezcla de péptidos y proteínas. Se obtiene a partir del colágeno procedente del tejido conectivo de animales hervidos con agua. Este colágeno se hidroliza parcialmente tras extraerlo de la piel, hueso hervido y molido, pezuñas, huesos, tendones, órganos y vísceras de ganado vacuno, porcino, equino y avícola. (Fuente).

¿No has salido corriendo? ¡bien!

Porque este mismo colágeno es el principal responsable de los beneficios de la gelatina, ya que constituye al menos un tercio de las proteínas del cuerpo, y mantiene fuertes y con la elasticidad necesaria a la piel, los huesos y los tendones. Al envejecer, vamos fabricando menos colágeno, y vienen problemas como articulaciones rígidas (tendones menos flexibles) y arrugas. ¿Vas adivinando?

Un superalimento que hemos perdido

La gelatina se puede considerar un superalimento, dados los grandes beneficios que aporta. En el pasado, la gente consumía una gran cantidad de gelatina, porque se aprovechaban todas las partes de los animales, no sólo los cortes de carne (músculo) en los que nos centramos ahora. Eran corrientes los caldos de huesos y los guisos que incluían tejidos cartilaginosos, piel, patas, etc. del animal. Eso hacía que los aminoácidos consumidos estuvieran equilibrados. Según el investigador Ray Peat:

"Cuando sólo se comen las carnes procedentes de los músculos de los animales, el perfil de aminoácidos que entra en la sangre es el mismo que produce el estrés extremo, en el que el exceso de cortisol hace que se descomponga nuestro tejido muscular para producir energía y materiales de reparación".

10 beneficios de la gelatina:

1- Es desintoxicante.

La gelatina es rica en glicina, un aminoácido que ayuda al hígado a eliminar las toxinas eficazmente, algo imprescindible para mantener la salud con todos los tóxicos que nos rodean. De hecho, la capacidad desintoxicante del hígado depende directamente de la cantidad de glicina disponible, por lo que no viene mal la ayuda de la gelatina. La glicina además ayuda a normalizar la función hepática cuando ésta no es correcta.

2- Mejora la digestión.

Cuando cocinamos los alimentos, se suelen crear coloides hidrofóbicos que repelen los jugos digestivos. La gelatina es una sustancia hidrófila, es decir que atrae a los líquidos, y tiene la particularidad de seguir siéndolo incluso cocinada. Esto hace que los jugos digestivos sean atraídos y la digestión de la comida cocinada sea más rápida y eficaz, moviéndose los alimentos más fácilmente por el tracto intestinal. Además, su contenido en glicina estimula la producción de ácido en el estómago y restaura la mucosa gástrica, lo que mejora la digestión y la asimilación de nutrientes.

3- Ayuda a reparar la pared intestinal, mejorando alergias alimentarias y enfermedades autoinmunes.

Se considera que las intolerancias o alergias alimentarias y las enfermedades autoinmunes tienen su origen en el “síndrome del intestino permeable”. En esta afección, la gelatina ayuda a mejorar el estado de la pared intestinal reduciendo su permeabilidad, por lo que puede ser de gran ayuda. El mantenimiento de la pared intestinal en buenas condiciones también mejora la absorción de nutrientes, relacionándolo con el punto anterior.

4- Ayuda a dormir.

La glicina que contiene la gelatina, según este estudio también mejora la calidad del sueño.

5- Equilibra el consumo de carne, ayudando a regular las hormonas y a luchar contra el envejecimiento y el sobrepeso.

Al contener aproximadamente 20-35% de glicina (según fuentes) y 21% de prolina e hidroxiprolina, y no contener triptófano y sólo pequeña cantidad de metionina y cisteína, nos ayuda a equilibrar el exceso de metionina, triptófano y cisteína que abundan en el tipo de carnes que solemos comer. El exceso de estos aminoácidos está asociado con muchos de los problemas del envejecimiento.

El exceso de metionina eleva el nivel de homocisteína en sangre, que es un marcador de afecciones como enfermedades cardiovasculares, enfermedades mentales y fracturas. El triptófano en exceso incrementa la producción de serotonina, que estimula la producción de más cortisol (con los problemas mencionados arriba), y también el triptófano y la cisteína en exceso inhiben la función tiroidea, enlenteciendo el metabolismo, lo que puede provocar un aumento de peso.

6- Protege y mejora los huesos y las articulaciones.

Los aminoácidos que contiene ayudan a reparar los huesos y los cartílagos de las articulaciones, y además tiene un efecto antiinflamatorio muy beneficioso para los deportistas y en afecciones como la artritis.

7- Fuente de proteínas.

Para los que quieran aumentar su consumo de proteínas, algo muy recomendable en embarazadas, la gelatina es una fuente de proteínas de alto valor biológico por ser de origen animal, absorbiéndose mejor y siendo aprovechadas mejor por las células. Es una gran opción frente a otros polvos de proteínas, que suelen estar muy procesados, lo que aumenta su contenido en ácido glutámico libre, y contener aditivos artificiales y/o azúcar.

8- Mejora las uñas, el pelo y los dientes.

Al ser una fuente de keratina, la gelatina ayuda a fortalecer uñas, pelo y dientes.

9- Mejora la piel.

El colágeno de las cremas es una molécula demasiado grande como para ser absorbida. Lo mejor es tomarlo internamente, y como hemos visto, la gelatina es básicamente colágeno cocinado, aportando los aminoácidos precisos para la producción de nuestro propio colágeno. Además, según este estudio, puede proteger contra los efectos aceleradores del envejecimiento de los rayos solares.

10- Protege contra la ansiedad y el estrés.

También la glicina es un tranquilizante natural, actuando como antagonista de la norepinefrina, una hormona que provoca ansiedad y ataques de pánico.

Cómo incorporar gelatina a tu dieta

Ahora que conoces los beneficios de la gelatina, querrás incorporarla a tu alimentación. ¿Cómo hacerlo?, te recomiendo que no te lances a los flanecitos de colores sospechosos que venden como postre, ni a los preparados para hacerlos en casa, por el contenido de azúcares y aditivos artificiales.

La opción más natural es hacer caldos con huesos y/o cortes gelatinosos de carne. En otro post pondré instrucciones para hacerlos. Si de momento esto no es viable para ti, o quieres suplementar con más cantidad, lo mejor sería una gelatina neutra, sin sabor, y en polvo para que salga más económica. Lo ideal sería una de animales en pasto como esta, aunque son algo más caras. Otras opciones que no son de animales en pasto son esta, esta, y la de Manuel Riesgo. Con ellas puedes hacer, claro, ¡gelatina!, como esta gelatina de rooibos. Y también otros postres que la contengan, y gominolas caseras (pondré recetas en el blog). Otra manera de tomarla es disuelta en bebidas calientes como en el café, infusiones, o caldos, o añadirla a las salsas.

Y por último, la opción más cómoda, el colágeno hidrolizado, que tiene las mismas propiedades que la gelatina y es soluble hasta en líquidos fríos, como este (también en farmacias), o este, de vacas en pasto, También puedes conseguirlo de otras marcas en herbolarios.

Más información y referencias:

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